La evolución de una princesa

E! Fashion Blogger, The Royal Wedding, | Hace 5 años

 

Lo único bueno que Kate obtuvo al esperar todos estos años hasta que William finalmente pidió su mano, fue que pudo desarrollar un poco más su fashion sense. Es así, como a pesar de tener un pasado con grandes desaciertos, hoy en día -estando a punto de entrar oficialmente en la familia real- no se le ve con atuendos que puedan avergonzar al príncipe o la reina. Este no fue el caso de Diana, ella se casó siendo muy joven,y tuvo que aprender en el camino y con las críticas, sin embargo, logró en su momento de esplendor marcar tendencias y establecerse como ícono del estilo. Recordemos sus fashion moments más importantes.

Cuando todavía no se había casado con Carlos, Diana asistió al cumpleaños de la Princesa Margaret en este vestido rosa, cubierto con un abrigo oscuro de lana, que probablemente, usaba también para asistir a la escuela en la que daba clases. Sólo su hermoso rostro conquistaba las miradas, mientras que su outfit desconcertó a muchos.

El famoso vestido de novia que despertó profunda ternura en el mundo. Una creación romántica de David and Elizabeth Emanuel para Diana, quien se manifestó extremadamente emocionada por vestir telas tan maravillosas y una cola tan larga.

Cuando la prensa capturó esta foto en su luna de miel, todavía no había tenido tiempo de ir de shopping "real", por lo que su ropa reflejaba la esencia inocente, tímida y aniñada con la que se casó. Esto luego cambiaría, por su bien.

Cuatro años después, en 1985, Diana fue vista en un evento público luciendo este modelo de Bruce Oldfield, por el que la bautizaron momentáneamente "Dynasty Di", haciendo alusión al color metalizado y las grandes hombreras. Ya quedaba atrás la adolescente con poco estilo, y una mujer mucho más segura se empezaba a distinguir.

Ese mismo año usó para una aparición pública en Melbourne, Australia, un vestido turquesa complementado por un collar que la reina le obsequió como regalo de boda. En lugar de colocarlo en su cuello, lo usó como tiara, llamando la atención de los seguidores reales que se preguntaban qué pensaría la reina de esto. Se podría decir que este fue el primer fashion statement hecho por Diana.

Luego llegaría el look con el que congelaría a la Casa Blanca, un modelo de Victor Edelstein con el que marcó su imagen impecable en Estados Unidos, y que además lució lleno de vida y movimiento, cuando John Travolta la sacara a bailar. Todo un suceso histórico e inolvidable.

En 1988, cuando su espíritu libre y desinteresado se hacía sentir, la princesa Diana decidió asistir al Guards Polo Club con un look masculino e informal que representaba su actitud frente a la exageradamente estructurada y restringida vida de palacio. Una imagen vale más que mil palabras, y un outfit así vestido por una princesa, también.

Ya llegando a los noventas, Diana fue vista con el que luego sería renombrado en la prensa como "el vestido Elvis". Una visión en blanco puro acompañada con la famosa tiara Spencer. A partir de este momento la figura de la princesa se empieza a apreciar más delgada y definida, producto -según la prensa inglesa- de la infelicidad que experimentaba en su relación con el príncipe Carlos.

Ya en 1993, con un estilo bien definido y recién separada, Diana comienza a utilizar hermosos trajes de líneas sencillas que la hacían ver alargada y elegante, por supuesto, siempre con carteras y zapatos espectaculares para hacer juego. A partir de este momento, la reina de corazones empezaría a definir el estilo sofisticado y minimalista que se implantó en esa década.

A mediados de los noventa, Diana utilizó su extraordinario y exquisito gusto clásico y refinado para obras benéficas. Es así como dona -luego de usarlo en Paris- este modelo de Christian Lacroix, y trata paralelamente de impulsar la industria de la moda inglesa, usando mayormente trajes de diseñadores británicos.

Inevitables comparaciones

Todos sabemos que la prensa inglesa es implacable, minuciosa, creativa y también destructiva. Al conocerse la noticia de que Kate sería "la nueva princesa", surgió la ola de comparaciones, encontrando ciertas "coincidencias" entre ella y Diana.

Sin embargo, más allá de algunos outfits similares, es fácil predecir que la historia de ésta nueva princesa será menos trágica y desgastante que la anterior, lo que está por comprobarse es si logrará resaltar entre el resto de las fabulosas figuras que hay en la actualidad. Letizia y la Reina Rania de Jordania son una competencia muy fuerte para Kate, y si sumamos esto a los compromisos de palacio y la ayuda humanitaria que debe prestar, podemos adelantar que le espera una vida "realmente" exigente y ocupada a la nueva heredera del trono.

No te pierdas la cobertura que E! Entertainment Television realizará de la esperada boda, y para más informaciones de moda y estilo de la divina realeza me puedes seguir, soy @MicaeladelPrado

*Fotografías cortesía de: instyle.com