McQueen: un infalible de la alfombra roja

E! Fashion Blogger | Hace 4 años

 

Larry Busacca/Getty Images




El espíritu de Alexander McQueen sigue vivo en su marca, y se inmortaliza en quienes llevan sus vestidos.






La herencia del enfant terrible



Courtesy: Alexandra Wyman




El Reino Unido creó una generación de rebeldes que vinieron a renovar los conceptos de belleza en el mundo de la moda: del mismo lugar del que salieron John Galliano y Stella McCartney, apareció McQueen con una fascinación por lo gótico y los cortes angulosos, que terminó en zapatos con formas nunca antes pensadas y piezas memorables por ser atractivas, a pesar de su rareza.   

Lamentablemente, el tiempo de Alexander McQueen en la moda no fue tanto como el que habríamos deseado. Pero si algo es seguro, es que su entrañable amiga, Sarah Burton, ha sabido mantenerse fiel a ese espíritu retador que caracteriza a la marca. Desde la muerte de McQueen, en 2010, Sarah ha logrado que su esencia se mantenga viva, y es por ello que la firma de McQueen sigue siendo la elección de las  estrellas más arriesgadas.

La herencia de McQueen no sólo es elegancia, sino ese detalle que roba la mirada, completamente irresistible. Y este vestido blanco, con hombros en punta y ángulos filosos, que llevó Kate Hudson a la premier de The Reclutant Fundamentalist, es la perfecta prueba de su legado.





Diseños para los más arriesgados



Pascal Le Segretain/Getty Images for Jaeger-LeCoultre




No es que sea difícil verse bien en un Alexander McQueen, sino que hacerlo puede representar todo un reto a la confianza, y ya lo he repetido en muchas ocasiones: la seguridad es el elemento principal cuando se trata de crear una buena impresión en un outfit.

Llevar uno de sus trajes, implica estar preparado para atraer muchas miradas, y creo que ese fue el caso de Freida Pindo en esta creación estampada y con reveladores cut-outs, que llevó a la cena de gala de Jaeger Le Coultre. Como es de costumbre, las formas convencionales son el elemento a evitar en las creaciones de esta marca, así que de hacerlo, hay que tomar el ejemplo de esta chica y llevarlo con una actitud regia.

¡Amo ese despliegue de seguridad en Freida!





Siempre hay espacio para un vestido de princesa



Kevork Djansezian/Getty Images




Bueno, este sueño vaporoso en lavanda, que llevó Kate Middleton a la gala de los BAFTA, no muestra un ápice de rebeldía. Pero el fundador de esta marca sí la tenía, sobre todo, frente a la realeza: un "anarquista, ateo y antimonárquico" declarado, y es por eso que me encanta ver que sus diseños sean irresistibles para la corona. Ese es el efecto McQueen, ¡nadie se puede negar! –Claro, dudo que alguien pueda resistirse a esta divina creación de inspiración griega–.

Alexander McQueen era un firme creyente de la belleza, de esos que la consiguen hasta en la imagen más grotesca. Él logró traducir sus hallazgos estéticos en vestidos inolvidables y es por ello que sus trajes nunca perderán vigencia y atractivo. Si quieres saber más sobre ésta y otras marcas que visten a los diseñadores, ¡tienes que seguirme! Soy @MicaeladelPrado