Novias en rosa

E! Fashion Blogger | Hace 4 años

 

People




Los vestidos de novia no siempre fueron blancos, pero se han convertido una tradición que ahora se rompe en Hollywood.






Una sola vez no es suficiente



Thomas Rabsch/Courtesy of Interscope Records




En 2002, Gwen Stefani contrajo matrimonio con Gavin Rosdale y su vestido de novia fue tan memorable, que no bastó con llevarlo al altar sólo una vez. Dos semanas después de la ceremonia, la cantante volvió a pasearse en esta increíble creación de John Galliano para renovar sus votos. Una degradé de blanco a rosa en una preciosa  pieza de seda  y un impactante velo de encaje Antique, del mismo diseñador, hicieron un outfit tan divino que su destino final fue el de ser expuesto en el Victoria and Albert Design Museum, en Londres. Con un traje tan hermoso como este, ¿quién no prefiere casarse en rosa?





Casarse en las nubes



Valentino




Suerte tuvo Anne Hathaway de que alguien de la talla de Valentino Garavani la considerase como su hija, más aún de que le diseñara su vestido de novia. ¡Se casó en un sueño del diseño!

Un strapless de seda marfil y tul con flores de satén, pintado a mano en un rosa pálido, fueron los ingredientes para una creación en la que cualquiera querría casarse todos los días de su vida. El detalle final fue ese encantador tocado que tanto nos recuerda a los dorados y muy cargados años 20.

Con un vestido así, habría que inventarse una fecha para reutilizarlo todos los años. ¡Una divinidad en rosa!





Despistar con blanco para terminar en rosado



People Magazine




Jessica Biel hizo varias apariciones de blanco en la alfombra roja antes de asombrarnos a todos con un precioso strapples de seda musolina y organza, diseñado por Giambattista Valli en su boda con Justin Timberlake. Las fotos muestran a un novio saltando de la emoción, pero en el lugar de Jessica, ¡sería yo quien estaría brincando por llevar ese vestido! Biel complementó su traje con un velo de perlas vintage y unos zarcillos de diamantes amarillos y rosados, por Martin Katz.

Según cuentan, parte de lo que hizo de esta ceremonia algo especial fue la serenata que le dio Timberlake a la novia… Llámenme poco romántica, pero para mí la belleza de todo esto gira alrededor de ese hermoso vestido rosa y no hay añadidura que valga.

Antes del blanco, en Grecia las novias iban de amarillo para destacar. En la Edad Media, se casaban en rojo, y no fue sino hasta 1840 que la Reina Victoria de Inglaterra institucionalizó la tradición de llegar al altar de blanco. Ahora, Hollywood manda a la basura la tradición para llevar su propio camino en las bodas.  Siento que eso de Pretty in Pink no se quedará sólo para las películas y yo estaré ahí para comentarlo.

Si quieres saber más de ésta y otras tradiciones cambiadas por las estrellas, sígueme, soy @MicaelaDelPrado