Andrés Calamaro y una gira norteamericana entre elogios y escándalos

E! News | Hace 5 años

 
EFE
Rocker, tanguero, cantautor, poeta, enamorado de la vida, irrevente, conflictuado. Estas palabras se conjugan y desdoblan a la hora de definir a Andrés Calamaro como un todo globalizador. Es que la figura del astro argentino no tiene reduccionismos, como tampoco lo tienen sus shows. La gira que está realizando por Estados Unidos recoge infinidades de críticas y elogios, todas tan diversas como contradictorias entre sí. Aquí una recopilación de su tour: 30 de Setiembre, Hollywood Palladium, Los Ángeles: El frontman se lució frente a 1.500 almas que no pararon de saltar y cantar. Dentro de su repertorio se lucieron clásicos de todas sus épocas: desde Sin Documentos hasta Los Divinos, sin escala. Uno de los momentos más valiosos de la velada se dio cuando Enrique Bunbury (ex Héroes del Silencio) subió al escenario. Ambos interpretaron Crímenes Perfectos y el público deliró. 1 de Octubre, House of Blues, Las Vegas: Las críticas del show fueron buenas. Durante dos horas, el vocalista cautivó a sus seguidores con tracks tales como Estadio Azteca, Flaca, Te quiero igual y El Salmón, entre otros. 6 de Octubre, Irvin Plaza, New York: Localidades agotadas e inmensas expectativas. En este concierto el escándalo y la irreverencia tomaron protagonismo. “Si aplauden fuerte al glamourómetro, entonces quiere decir todavía estamos en buen estado y podemos seguir tomando tequila”, disparó Andrés mientras se ahogaba en la fuerte bebida. El músico finalizó el show en un estado de ebriedad notable y concluyó su performance quedando en calzoncillos. Calamaro le confesó luego al diario argentino La Nación:" Era todo tan incendiario y wild side walkin que agradecí mostrando por un instante mis nalgas. Una declaración de respeto y gratitud al público enardecido y volcánico”. 8 de Octubre, The Fillmore at Jackie Gleason Theater, Miami: Nuevamente la rebeldía en su máximo esplendor. "Voy a hacer un pedido con respeto, honesto, sincero, decente: ¡que suban todos los dealers y las putas de Miami!". La desafortunada frase tuvo un resultado contradictorio en sus seguidores, mientras unos fesjetaban otros se sentía ofendidos. El tequila volvió a acompañarlo en todas las instancias del recital en el cual los latinos abundaron. El 11 de octubre es la última fecha del músico en Estados Unidos. Chicago es la ciudad elegida por Andrés Calamaro, ese showman que sabe desenvolverse con la mayor solidez artística como salir airoso del escándalo más ensordecedor de todos.