Angelina Jolie pasó por nueve semanas de operaciones quirúrgicas

E! News | Hace 4 años

 
Angelina Jolie

Dave Allocca/Startraksphoto.com



La actriz aseguró que aunque doloroso y traumático, podrá dormir feliz al saber que redujo al mínimo las posibilidades de sufrir cáncer.






Angelina Jolie tomó la valiente decisión de operarse sus dos pechos tras descubrir que portaba el gen BRCA1, un gen que favorece en un 87% la aparición del cáncer de mama y en un 50% el de ovario.

A pesar de estar completamente sana, la popular actriz tomó la decisión de extirparse los dos pechos en una operación preventiva que pretende evitar lo que le pasó a su madre, Macheline Bertrand, quien falleció de cáncer de ovario en 2007.

Pero el proceso quirúrgico ha sido largo, comenzó en febrero con un procedimiento para intentar conservar sus pezones y concluyó varias semanas más tarde con una reconstrucción mamaria.

"Mi proceso empezó el 2 de febrero con una intervención conocida como 'conservación del pezón', que erradica la enfermedad de los conductos que hay detrás del pezón y que le aporta más riego sanguíneo a la zona. Es bastante doloroso y crea un gran hematoma pero aumenta las posibilidades de salvar el pezón", explicó la intérprete de 37 años al periódico New York Times.

"Nueve semanas más tarde terminé el proceso con la última intervención, una reconstrucción de los pechos mediante implantes. Se ha avanzado mucho durante los últimos años en este tipo de procedimiento y el resultado final puede llegar a ser muy bonito", añadió confiada la estrella de Hollywood.

El procedimiento ha sido un éxito, lo que supone que Angelina ha reducido su riesgo de desarrollar la enfermedad hasta el 5%.

La valiente actriz admitió más tarde que el principal motivo por el que se sometió a semejante cirugía fue asegurarse de que tanto su marido Brad Pitt como sus hijos Maddox (11), Pax (9), Zahara (8), Shiloh (6) y los gemelos Knox y Vivienne (4) no vivieran con el miedo de que su madre pudiera caer enferma.

"Mi madre luchó contra el cáncer durante casi una década y finalmente murió a los 56. Se mantuvo con vida suficiente como para conocer al primero de sus nietos y tenerle entre sus brazos. Mis demás hijos no tendrán nunca la oportunidad de conocerla. Hablamos a menudo de 'la mamá de mamá' y me encuentro intentando explicar la enfermedad que la alejó de nosotros. Me preguntaron si me podría pasar lo mismo a mí a lo que siempre les respondí que no debían preocuparse", confesó la actriz.

"La decisión de hacerme la mastectomía no fue fácil, pero es una decisión de la que estoy orgullosa. Ahora puedo decirles a mis hijos que no se tienen que preocupar por perderme por culpa de un cáncer de mama. Me tranquiliza saber que no hay nada que les quite el sueño. Solamente pueden ver mis pequeñas cicatrices, pero eso es todo. El resto sigue siendo mamá, tal y como siempre ha sido. Y saben que les quiero y que haría cualquier cosa por estar con ellos todo el tiempo que pueda", se sinceró.