El enigma de la tigresa

E! News | Hace 6 años

 
En el instante en que nos enteramos que la Tigresa del Oriente planeaba su primera gira latinoamericana del año, quisimos entrevistarla y corrimos a contactarla porque, como siempre que oímos mencionar su nombre, nos vinieron a la mente demasiadas preguntas. Preguntas acerca de ella, de nosotros, del mundo y del tiempo en el que vivimos. Es difícil tratar de entender a un personaje mediático como la Tigresa del Oriente en todas sus dimensiones sin ponernos un poco filosófico al respecto. Y es que Judith Bustos, el verdadero nombre de la Tigresa, es muchas cosas menos un fenómeno convencional. Judith es maquilladora, diseñadora, cantante, bailarina y hasta role model. Es el sueño adolescente de una chica de un pueblo hecho realidad, es un hit de You Tube, es una trendsetter, una mujer de negocios, es el reflejo de nuestros tiempos, es también -dicen otros- el reflejo distorsionado de nuestros tiempos, es ídolo y es sacrilegio, divinidad y horror, todo en frasco pequeño. Ante semejante panorama sin duda la pregunta que todos nos hemos hecho en algún momento al ver sus videos, no sólo el primero, porque en realidad nunca nos deja de sorprender, es... ¿esto es de verdad? La autenticidad de la Tigresa es algo que depende del juicio del facultativo, del nivel de inocencia o de cinismo con el que se la mire. Hay muchos que la valoran por ser una expresión popular tan verosímil a nuestra realidad, al show de botiquín, de plaza de pueblo remoto, que es casi increíble que sea tan popular, que tenga videos con más de 10 millones de hits en Internet, que tenga su propio club de fans, miles de seguidores en Twitter y su página de Wikipedia en inglés. Hay para quienes es la versión del siglo XXI del fenómeno del circo, de lo freak como performance. Están los que la idolatran visceralmente sin darle demasiada vueltas al asunto, porque les cae simpatica, y también los que piensan demasiado y un exceso de racionalidad les impide creerle que Un nuevo amanecer o En tus tierras bailaré son en realidad expresiones honestas de su arte, creerle que en realidad ella crea que Lady Gaga la imita, incluso creerle su sensualidad envuelta en traje de leopardo. Este último grupo es el que piensa que la Tigresa es simplemente una empresaria genial que capitalizó el no sentido del ridículo. En algún punto medio variable entre esos cuatro estados cardinales nos hayamos nosotros. Decididamente con muchas más preguntas que respuestas que prometemos preguntarle a la Tigresa herself, tan pronto como los compromisos de su gira nos permitan entrevistarla. ¿Y tú? ¿Qué piensas de la Tigresa?