El padre de Macaulay Culkin sospecha que su hijo volvió a las drogas

E! News | Hace 4 años

 

AKM-GSI



El popular protagonista de la saga Mi pobre angelito aparece demacrado y extremadamente delgado en unas fotografías en las que parece estar vomitando en plena calle mientras se toca el estómago.

Las imágenes, que rápidamente le dieron la vuelta al mundo, preocuparon sobremanera a su padre Kit y a su madrastra Jeanette Krylowski, que temen por la salud de Macaulay Culkin.

"Kit ha visto la foto y es incapaz de hablar sobre el tema. Sencillamente no puede porque le duele. Por supuesto, está muy preocupado" contó Jeanette al periódico The Sun.






Macaulay dejó de actuar a los catorce años y sus padres tomaron el control de su fortuna, de más de 15 millones de dólares, lo que provocó que la relación entre padre e hijo empeorara.

El actor, que ahora tiene 31 años, vive solo en Nueva York y, según Bang News, padece una adicción al analgésico oxicodona, que podría acabar con su vida en los próximos seis meses.

"Hemos escuchado que lo niega, pero parece que está metido en el mundo de las drogas otra vez. Es terrible", añadió Jeanette.

Macaulay ha sido descubierto tomando drogas en ocasiones anteriores e incluso fue arrestado en 2004 por posesión de marihuana y otras sustancias como alprazolam y clonazepam.

Jeanette afirmó que la complicada situación familiar -que empeoró con la muerte de la hermana del actor en un accidente de tránsito en 2008- ha afectado mucho a Kit, de quien afirma que no puede llevar una vida normal como resultado.

"Kit es muy sensible. Es una persona totalmente distinta a la que conocí en los setenta. Tiene una herida profunda que nunca cicatriza", concluyó.

Previo al reporte de The Sun, y frente a la ola de rumores del desenfrenado estilo de vida de Culkin, el representante del actor se comunicó con E! News para desechar todas estas informaciones.

"El reporte publicado por National Enquirer sobre la adicción de Maculay Culkin a la heroína y a los alucinógenos no sólo no tiene méritos categóricos si no que también son imposiblemente ridículos y ficticios. Invitamos a que los medios responsables consideren sus fuentes y su reputación, y por favor no continúen perpetuando esta historia ofensiva y destructiva."