Kim Kardashian lució su cabello natural, sin extensiones, durante su viaje a París (+ Fotos)

E! News, the kardashians, | Hace 3 años

 
Kim Kardashian, Kanye West

Marc Piasecki/GC Images



La celebridad estuvo pocas horas en la ciudad luz, sin embargo brilló con sus atuendos...




Kim Kardashian

Marc Piasecki/GC Images



Rara vez vemos a Kim Kardashian sin su largo cabello oscuro cayendo sobre su espalda, pero este lunes la estrella de E! decidió dejar atrás las extensiones y revelar su cabello natural, que caía a la altura de sus hombros, durante un viaje a París con su prometido, Kanye West.

La estrella de 33 años impactó a todos con un hermoso vestido ajustado negro decorado con un diseño de perlas. El traje de alta costura no se veía como el más cómodo atuendo para ir de compras y Kim parecía luchar un poco para mantener el paso de Kanye mientras caminaban por las calles de la capital francesa visitando tiendas como Givenchy, Balmain y Lanvin.

FOTOS > Este puede ser el elegante palacio donde Kim Kardashian y Kanye West celebrarán su boda.

Kim lució un vestido de novia de Lanvin en la portada de Vogue, y parece que el diseñador está entre sus favoritos para el gran día.

La pareja aterrizó en París poco antes de su paseo de compras y se cree que cambió el vestido de terciopelo que tenía a su llegada a la ciudad luz, estando en el vehículo rumbo a las tiendas.

Cuando aterrizó en París tenía el cabello recogido hacia atrás en un pequeño moño, el cual soltó estando en el auto para revelar su melena natural.

FOTO > North West sonríe con sus primeros dientes.

Parece que fue un viaje relámpago para la mamá de la pequeña North, quien se quedó en casa.

Kim fue vista volando de regreso a Estados Unidos (Miami esta vez) el lunes en la noche, luciendo el vestido de terciopelo negro con el que había comenzado el día.

Parece que durante su viaje a París, la mediana de las Kardashians y el rapero visitaron un castillo francés, donde quizás celebren su boda el próximo 24 de mayo.

El Palacio Luis XIV queda a las afueras de París y tiene apenas seis años de construido. La edificación emula un castillo del siglo XVII, pero tiene todas las amenidades modernas aptas para una princesa del siglo XXI.