La homosexualidad en Glee: ¿Un modo de terminar con los tabúes o de tener más espectadores?

E! News | Hace 5 años

 
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Como venimos adelantando en las últimas semanas, la comedia musical televisiva más exitosa de los últimos tiempos (¿existe otra?) , va develando lentamente los ingredientes principales de la tercera temporada, comenzada el 20 de setiembre. Anne Hathaway comentó sobre la posibilidad de ser una de las tantas figuras que transitan por las calles de Glee. Su papel podría ser el de la tía lesbiana de Kurt. A los pocos días, otra incorporación salía a la luz. Grant Gustin encarnará a Sebastian, un chico ambicioso que se introduce en la relación de Kurt y Blaine. Así se formaría un triángulo gay que daría que hablar. El refuerzo notorio de los vínculos amorosos entre personas del mismo sexo, resulta ser uno de los tópicos centrales de la tira. Como siempre se ha alabado el excelente tratamiento abordado por los guiones respecto a las minorías, a la libertad individual y a la elección sexual, la predominancia temática (relaciones gays) no llama la atención. Sin embargo, el rol de espectadores nos da el deber de exigir equilibrio. Tanta incorporación de personajes homosexuales puede no tratarse de un mecanismo de integración social. Asusta la posibilidad de que simplemente sea una arista que da rating, vende y llama la atención. El debate debe ser, ¿hasta que punto es correcto abordar un asunto de nuestra sociedad? ¿Desde qué mirada? ¿Con qué intenciones? Los fanatismos nunca son positivos: el totalitarismo en sus dos versiones (heretosexual u homosexual) logran distorsionar una realidad que afecta a todos. El vanalismo utilizado puede dañar o confundir a quien está sentado detrás de la pantalla. Asimismo se vuelve a reivindicar la intención de Glee por abandonar esos viejos tabúes y convenciones que tanto castigaron generaciones y generaciones de adolescentes. Pero por supuesto, con mesura...