La maldición del Oscar

E! News | Hace 7 años

 
Todas las actrices de Hollywood sueñan con ganar un Oscar algún día. La estatuilla dorada es el máximo galardón para un actor en los Estados Unidos... pero no es oro lo que reluce. La última ganadora, Sandra Bullock, ya ha experimentado la que parece ser «la maldición del Oscar». Días después de su gran noche, la polémica ha salpicado a la actriz, cuando su marido Jesse James emitía un comunicado en el que pedía disculpas a su familia por el daño causado por una infidelidad. La tercera en discordia es Michelle McGee, una modelo repleta de tatuajes que ha echado más leña al fuego, aún, al aparecer en la red unas fotos suyas luciendo orgullosa una esvástica nazi. Pero Sandra no es la única que ve cómo su matrimonio se hace mil pedazos después de alcanzar su cima profesional. Kate Winslet es otra de las que han sufrido los efectos negativos del Oscar. La pasada edición de los premios, acudió sola a la gala, sin que nadie sospechara que unos días después, la actriz ganadora por su interpretación en «El lector» desvelara que se separaba de su marido, el cineasta Sam Mendes. Pero no son las únicas. En 2002, la actriz ganadora de un Oscar por «Monster's Ball», Halle Berry, anunció sus separación de su marido, el músico Eric Benet, tan solo unos meses después de lograr la estatuilla. Hoy, Berry mantiene una estupenda relación con el modelo Gabriel Aubry y tienen una hija en común, Nahla Ariela. También la «novia de América», Julia Roberts, forma parte de esta particular «lista negra». En 2001, tres meses después de hacerse con el galardón gracias a «Erin Brockovich», su noviazgo con su prometido, Benjamin Bratt, y a quien dedicó el premio, hizo aguas. Afortunadamente, hoy Julia es una mamá felizmente casada. Otra de las actrices más conocidas de Hollywood, Reese Witherspoon, que ganó un Oscar por su papel en «En la cuerda floja», también sufrió un divorcio de su marido Ryan Philippe. ¿Habrá cierta «maldición» en la dorada estatuilla? Fuente: abc.es
EFE