OMG! Justin Bieber tiene un doble en Perú

E! News | Hace 5 años

 
En todas partes del globo Justin Bieber se ha convertido en un éxito sin precedentes. Con su nombre se ha fabricado un monstruo económico gigantesco, capaz de vender distinto tipos de productos que llevan la estampa del ídolo adolescente. Es así que en el mercado se pueden conseguir un sinfín de merchandising con su rostro. Por supuesto que nunca escasean las personas que saben aprovechar el momento. Hace algunas semanas hizo su entrada triunfal a la televisión peruana un imitador del vocalista canadiense que sorprendió por su parecido físico. Alejandro Avilez está gozando de gran popularidad desde que su hermana subió un video de él en Youtube. Sí, su fama surgió desde la web al igual que la del verdadero vocalista. Aunque no sabe cantar, el joven de 16 años, toca la guitarra en AKAM, una banda con la que planea realizar presentaciones oficiales. Claro, la popularidad que está obteniendo por su semejanza con el chico Baby podría impulsar su propia carrera musical. Sin embargo, Alejandro se mostró muy ofendido con el verdadero Justin Bieber. Como se ve en el clip, Carlos Carlín, el presentador de La noche es mía, había sorprendido al niño al prometerle que conocería a su ídolo en el concierto que ofreció en el Estadio Nacional de Lima. La situación no resultó tan satisfactoria para el doble del astro: el personal de seguridad no dejó que éste ingrese a camarines. Luego del fallido encuentro, se mostró muy ofendido. "Si él es así no quiero imitar o parecerme a una persona que es un atorrante (...)La verdad es que nos hicieron sentir como verdaderos perros callejeros, no tuvieron respeto ni siquiera a mi madre… Hicieron llorar a mi hermana". Por supuesto que días después del altercado (del que seguramente Bieber nunca se enteró), el guitarrista se mostró arrepentido y le pidió disculpas vía twitter. Sí, como si fuera una verdadera celebridad. Tal vez pronto será Alejandro Avilez, el Justin Bieber peruano, el que realice giras por todo el mundo. Nunca se sabe, ¿no?