“Toddlers and Tiaras”, ¿debe una niña ser tratada como una modelo adulta?

E! News | Hace 5 años

 
TLC
Little Miss Sunshine, film de los reconocidos directores Valerie Faris y Jonathan Dayton, además de tener un recibimiento bastante generoso de parte del público, también fue aceptada en muchos niveles por la crítica. La película tenía excelente cast y un guión sumamente original. Es en sí, una objeción a los valores de la sociedad norteamericana, principalmente a los estándares impuestos a niñas pequeñas por los concursos de belleza. Pero si pensabas que la historia de la simpática y regordeta chiquilla de siete años era exagerada, es porque no has visto Toddlers and Tiaras. Este popular reality show, que ya va por su cuarta temporada, nos adentra en el mundo de los concursos de belleza infantiles que ocurren cada fin de semana en Estados Unidos. Muestra el esfuerzo de estas pequeñas (de tres años hacia adelante) por alcanzar su corona. Las imágenes son realmente fuertes. Las vemos colorear mientras les colocan pestañas postizas, secan su pelo y hacen las uñas. Como también, lucir enfadadas y encaprichadas porque tienen gripe y no pueden presentarse a competir. Obviamente las críticas no se hicieron esperar y no han sido pocas. Algunas están dirigidas al programa al que se ha acusado de “montar” muchas escenas por su valor dramático sin enfocarse en la parte humana (si es que hay). Está visto puramente como un show donde no importan los sentimientos. Sin embargo, la mayor parte de los reproches van dirigidos a las madres de las pequeñas, a quienes se las acusa de dejar que sus hijas sean tratadas como mujeres y no como criaturas. De convertirlas en objetos y hasta de explotarlas. Estas señoras siempre se excusan diciendo que constantemente chequean con sus hijas respecto de qué quieren o no hacer. Y que ellas, aunque son menores de edad, les responden que están completamente de acuerdo con el concurso y que son felices. ¿Cuáles son los valores que trasmiten esta clase de concursos a la sociedad en general al focalizarse en niñas tan pequeñas estresadas por su bronceado y sus tacones? ¿Es ésta alguna forma de explotación infantil? La controversia, el debate y obviamente, el morbo, contribuye con la popularidad del show, dado que sea porque les gusta o lo detestan, miles de espectadores lo sintonizan semana tras semana. ¿Crees que este reality se merece una quinta temporada? ¡Cuéntanos tu opinión!