Colin Farrell, un vampiro realmente erótico

E! News | Hace 6 años

 
Most Wanted /ZUMAPress.com
(EFE) Muchos estarían encantados de tener como vecino a Colin Farrell, pero la cosa cambia si, como ocurre en la nueva versión de Fright Night, de estreno este viernes en Estados Unidos, su sensual apariencia humana esconde a un vampiro implacable e insaciable. “Hay algo muy sexual en los vampiros. Y el acto del mordisco es muy erótico”, afirmó el irlandés en un encuentro con un grupo de medios, entre ellos Efe. “No sé si hicimos un buen trabajo, pero espero que la película sea al menos la mitad de buena que lo divertido que fue rodarla”, añadió. Farrell está de vuelta en Hollywood. Tras varios años rodando títulos independientes como “In Bruges” (2008), “Triage” (2009) u “Ondine” (2009), hace poco disfrutó del éxito con la disparatada “Horrible Bosses” y ahora regresa con una cinta de terror trufada de elementos cómicos. “Llevaba una época haciendo muchos dramas con personajes muy extremos y complicados. Todos trataban temas profundos y estaba preparado para hacer algo distinto a lo que había hecho en los últimos 10 ó 15 años. Tenía la confianza para ello”, apuntó. Su vampiro, Jerry, no juega en la misma liga que los de “Twilight”. Ni siquiera es la sombra del personaje al que dio vida Chris Sarandon en la original “Fright Night” (1985). Aquel era encantador y carismático; el de Farrell, un auténtico depredador. “Me encanta el trabajo que hizo Chris Sarandon”, admitió el actor, de 35 años. Precisamente Sarandon dio el visto bueno al proyecto e incluso se animó a participar en una escena como guiño a los fans. “Aquello fue una bendición; le gustó el guión, le pareció muy divertido y quiso formar parte de ello”, apuntó Farrell. El personaje de Chris Sarandon (“Dog Day Afternoon”, 1975; “The Princess Bride”, 1987) en la cinta original es una de sus actuaciones más recordadas. Por ello, la guionista Marti Noxon da al papel una dimensión novedosa en esta nueva versión. “Con 10 u 11 años estaba enamorado de ese personaje”, sostuvo el actor. “Su vampiro era digno, elegante y amenazador, pero yo no quería que fuera igual. Mi vampiro es más cruel y malévolo, muy sexual y arrogante. Sin miedo, sin remordimientos y nada romántico. Que el personaje fuera distinto resultó liberador”, manifestó. El filme, dirigido por Craig Gillespie (“Lars and the Real Girl”, 2007), sigue a Charley (Anton Yelchin), uno de los estudiantes más populares del instituto que, incluso, tiene como novia a la chica más deseada (Imogen Poots), lo cual afecta a su relación con su mejor amigo (Christopher Mintz-Plasse). Todo es prácticamente perfecto en la vida del joven hasta que Jerry llega al vecindario, comienza a entablar relación con su madre (Toni Collette) y a realizar algunas actividades que él considera extrañas, hasta el punto de sospechar que el nuevo habitante es en realidad un vampiro. Nadie cree a Charley, pero cuando las desapariciones comienzan a aflorar en su vecindario, opta por contar con la ayuda de un ilusionista de Las Vegas (David Tennant) para hacer frente al monstruo. “Me lo pasé increíblemente bien. Creo que mi vampiro siente una fascinación enferma por los humanos. Es algo parecido a cómo mira un niño pequeño a una mariposa antes de arrancarle las alas”, declaró el intérprete, que no bebe una gota de alcohol desde que hace seis años plantara cara a su adicción. Parte de culpa de esa decisión la tienen sus hijos: James, de siete años, y Henry, que en septiembre cumplirá dos. El camino al que se dirigía su futuro como actor, también. “Al comienzo de la carrera de un actor no existen las opciones”, reflexionó. Vas a muchas audiciones y simplemente esperas una respuesta. Así me ganaba la vida, pero ahora sé que soy un afortunado. Tuve suerte muy pronto y desde hace años he podido elegir lo que quería hacer”, comentó. Tanto es así que ha escogido involucrarse en otro “remake” como es el de Total Recall, el clásico de la ciencia-ficción protagonizado por Arnold Schwarzenegger en 1990. El filme está en producción actualmente y su estreno llegará en agosto de 2012. “Mi intención es buscar experiencias dispares. Cuantos más contrastes pueda tener en lo que hago, mejor”, finalizó. Por: Antonio Martín Guirado