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¿En qué estaba pensando la Academia cuando decidió no nominar a Ben Affleck?

Kevin Winter/Getty Images

Una semana después de saber la lista de nominado al Oscar 2013, pocos entienden por qué Ben Affleck no fue tomado en cuenta en la categoría de Mejor Director.

Luego de las dobles victorias que obtuvo Argo en las categorías de Mejor Película y Mejor Director en los Critic’s Choice y los Golden Globes, nadie puede explicarse cómo es que Ben Affleck no recibió una nominación al Oscar como uno de los mejores directores del año.

Fuera de esta categoría también quedaron grandes favoritos como Kathryn Bigelow por Zero Dark Thirty, Tom Hooper por Les Miserables y el popular Quentin Tarantino por Django Unchained.

Existen varias teorías que pudiesen explica por qué Affleck no fue considerado para los Oscars de este año, y una de ellas segura que a los miembro de la Academia no les agrada mucho los actores que se convierten en directores, especialmente aquellos que son galanes.

Esta teoría fácilmente podría ser descartada si repasamos al trayectoria de actores como Robert Redford, Mel Gibson y Kevin Coster quienes solían ser galanes y luego ganaron Oscars por sus esfuerzos como directores.

Otra teoría asegura que Ben todavía no tiene una larga trayectoria como director para recibir semejante reconocimiento, pero habiendo ganado un Oscar como guionista de Good Will Hunting y dirigido dos aclamadas películas como Gone Baby Gone y The Town, nos parece una carrera bastante impresionante.

La Academia está compuesta por 6014 miembros activos que votan por la Mejor Película, pero la categoría de Mejor Director sólo tiene 371 votantes que pertenecen al rango de dirección, y entre ellos se encuentran algunos de los que no fueron nominados este año, como Tom Hooper y Kathryn Bigelow.

Las nominaciones a los Oscars tienen un complicado sistema de votación que en dos casos ha sido sometido a reconteo.

El primero  fue en 1934 cuando Bette Davis injustamente no fue nominada por su papel en Of Human Bondage, y luego de la revisión se determinó que la actriz había recibido la tercera mayor cantidad de votos, cifra que era suficiente para garantizarle una nominación, más no el premio.

En 1935, el director de fotografía Hal Mohr se convirtió en el primer y único ganador luego de un recuento de votos gracias a su trabajo en la cinematografía de la película A Midsummer’s Night Dream.

Desde entonces los recuentos han estado casi desaparecidos en los Oscars y para poder lograr uno haría falta la autorización firmada del gremio de gobernadores de la Academia y también una reformulación del complicado sistema de votación online que se ha implantado recientemente.

Soñar no cuesta nada y sólo esperamos que noticias como esta motiven a los votantes a reconsiderar su decisión y darle a Ben Aflleck la nominación que merece.