¡Los 5 mejores finales de película!

E! News | Hace 5 años

 
Mucha gente desprecia a los críticos de cine porque hacer una película es un trabajo complicadísimo, pero criticarla resulta bastante fácil. Sin embargo, después de tantos años de cine, el mérito de una película no es simplemente hacerla por hacerla, repitiendo la fórmula que los mejores directores y guionistas ya descubrieron, sino que esa película sea memorable, que sus diálogos, efectos especiales, actuaciones o su final sea realmente mindblowing. Y si hay algo realmente difícil es un final no feliz, abierto o atípico que nos parezca perfecto. El final feliz nos deja una sonrisa en la cara, el final inesperado en cambio, además de sorprendernos nos hace pensar, y sólo por eso se asegura una permanencia más larga en nuestra memoria. Acá presentamos, sin ningún orden específico, cinco películas cuyos finales lograron impresionarnos y quedarse siempre presentes en nuestro archivo cinematográfico mental: Casablanca (1942): Es una escena realmente inolvidable aquella en la que Humphrey Bogart le dice a Ingrid Bergman que debe irse porque si no va a arrepentirse, y ella le hace caso y se monta en el avión. El final más dulce y cruel que una historia de amor podrá tener en la historia. Tal vez si más películas de Hollywood fueran así los comunes mortales lograríamos hacernos una mejor idea de la vida. El Orígen (2010): Los finales abiertos no siempre son buenos, pero la escena del tótem girando, la tensión cuando parece que va a caer, acompañada por una sucesión de pensamientos neuróticos en la cabeza del espectador: “estaba soñando”, “no, imposible”, “¿o si?”, hasta que sencillamente, corte a negro y voilà... El Orígen se aseguró automáticamente un debate de argumentos que trasciende la sala de cine. El Club de la pelea (2004): Cuando se habla de esta película, al igual que Sexto sentido (1999), pasa algo curioso, siempre hay alguien que dice haber adivinado en el minuto 5 de la película que Brad Pitt era la misma persona que Edward Norton, y que Bruce Willis estaba muerto. Honestamente nosotros pensamos que eso no puede ser más que una vulgar mentira. Y es esa vuelta cuando se aproxima, en el que la audiencia descubre, al mismo tiempo que el protagonista, qué es lo que ha estado sucediendo, es lo que hace de ambos “finales de película”, ambos inesperados y sorprendentes, pero en el caso de El Club de la pelea, bastante más apoteósico. Sospechosos habituales (1995): El final del esta película donde el “desvalido” Kevin Spacey resulta ser el villano de la película y la manera en la que fue relatado, no sólo resultó sorprendente y le hizo ganar a Sospechosos habituales el Oscar a Mejor Guión Original, sino que a la vez desafió el cliché de cómo el héroe de la película debe lucir, cosa que también resultó en un Oscar para Kevin Spacey como Mejor Actor Secundario. Bastardos sin gloria (2009): Tarantino no se caracteriza por ser para nada convencional, pero su apuesta más atrevida definitivamente fue esta película donde no sólo ejecutó con su acostumbrada cruda perfección un gran final que sino que decidió plantear un final alternativo para uno de los episodios más polémicos de a historia: la Segunda Guerra Mundial.