Miranda Kerr, una especialista en guacamole

E! News | Hace 5 años

 
E!
Es como un ángel… y tiene ángel… y es tan terrenal que hace un guacamole inigualable con el en que envenenaría al mismísimo diablo. Vaya carisma y simpatía que desborda Miranda Kerr... Así, con su 1.75 metros de estatura y esa sonrisa toda dientes, ¿qué "pero" le pondríamos a esta beldad egresada de las filas de la angelical lencería de Victoria’s Secret que presume ser una experta cocinera, madre y esposa? “La belleza es cuestión de actitud, claro que agradezco que me digan que soy bella, pero prefiero que se acuerden de mi por mi forma de ser y no sólo por mi físico, que se acuerden de mis guisados, de que soy muy buena anfitriona en casa, o que soy una madre muy dedicada a mi hijo Flynn o una esposa consagrada a su esposo”, contó Kerr en entrevista exclusiva. Sí, ni más ni menos que la esposa del codiciado galán hollywoodense Orlando Bloom (lo sentimos chicas, parece que su amor será eterno) estuvo en la Ciudad de México en una visita relámpago como la imagen del Fashion Fest de Liverpool dentro de su colección Otoño-Invierno. “El niño se quedó con mi esposo, me habría encantado traerlo, pero están en Nueva Zelanda, hice un viaje para estar solo un día, y habría sido muy cruel traerlo solo para un día… Los niños no saben de trabajo ni de jet lag. La verdad, creo que lo traeré a México cuando sea más grande… a mi marido le encanta mi comida, soy buena cocinera, le cocino pescado… y sé preparar un excelente guacamole, me conozco bien los ingredientes, cómo prepararlos… sabemos degustarlo… ojalá todos pudieran probar mi guacamole para que me dieran su opinión, aquí sí hay miles de expertos ¿no?”, dijo Miranda. La llamada primera TOP model australiana en el mundo, y que se hizo famosa como el reemplazo de Gisele Bündchen en Victoria’s Secret, luego de haber hecho la campaña de Maybelline… la hizo en grande en México. Bastó para que posara por unos segundos para las cámaras para que desbordara su actitud pícara, entre coqueta y dócil, que derritió a todos los que se le pararon en frente… quien ose decir lo contrario ¡tiene problemas! Miranda, con esa sonrisa estilo Geena Davis (¿a poco no?) y ese glamour a la Ava Gardner, expuso por completo su personalidad al afirmar que de un hombre admira su cuidado personal y de una mujer, su aspecto pulcro. “Admiro a la gente que se da tiempo para arreglarse, que se sabe sacar partido. He aprendido que lo básico para verte bien es descansar, no llevarte los problemas a la cama, hacer algún tipo de ejercicio o disciplina, como yoga o pilates en mi caso, y sobre todo, dar y recibir amor… soy fanática del amor. Enamorada de la vida, de mi hijo, de mi esposo”. Mirandita, sí, porque Miranda suena más imperativo y Mirandita tiene ese aire de fragilidad y gracilidad de esta belleza, no considera convertirse en actriz o en cambiar de género pues dice, primero está su familia y luego el trabajo. Y continuará con la promoción de su línea de cosméticos KORA Organics, en la cual invirtió todos sus ahorros y en la que confía plenamente. Miranda… vuelve pronto, que nos ilumines nuevamente. Adiós, Mirandita.