El Príncipe Harry se hace llamar "La reina pelirroja"

E! News | Hace 4 años

 
Prince Harry

Tim Rooke/Rex / Rex USA



Y no... No en alguna alocada fiesta.






El nieto más extrovertido de Isabel II siempre sabe cómo llamar la atención de quienes le rodean y, en una reciente noche de diversión en un bowling de Londres, el príncipe Harry conquistó con su simpatía y sus anécdotas a todos los presentes en el establecimiento. Acompañado de la cantante Natalie Imbruglia y Sam Branson --hijo del multimillonario Richard Branson-- Harry comenzó la velada autoproclamándose la 'reina pelirroja', un apelativo que utilizó para identificarse en la máquina que registra las puntuaciones de cada partida de bolos, y poco después se aseguró de que todo el mundo se percatara de su presencia haciendo gala de su gran habilidad en este deporte.
 
"Fue una experiencia surrealista. Minutos antes estábamos nosotros jugando en esa pista y, justo después, nuestro lugar fue ocupado por Harry y todos sus amigos, entre los que estaban Natalie Imbruglia y el hijo de Richard Branson. Para ser un miembro de la realeza, Harry no tuvo ningún problema en dejarse llevar por la diversión de la noche: todos estuvieron bebiendo cócteles y se esforzaron al máximo por lograr la mejor puntuación en el bowling y así ganar una ronda gratis de cerveza. El príncipe fue muy simpático y agradable con todos nosotros, y se integró en el ambiente del local como uno más", relató un testigo de la escena al diario londinense Metro.

Sin embargo, esta no es la primera vez que el hijo menor de Diana de Gales hace su aparición en esta bowling situado en la zona oeste de la capital británica, ya que lleva varios meses presentándose ahí ocasionalmente para practicar su tiro y para entablar amistad con los dueños del local.
 
"Todos se lo pasaron muy bien esa noche, al igual que en otras ocasiones que Harry ha acudido a nuestro establecimiento de visita. Aunque no viene muy a menudo, ya no nos sorprende cuando aparece con unos amigos para jugar unas partidas. A veces se queda con nosotros charlando un rato y una vez estampó su firma en uno de nuestros bolos para dejárnoslo de recuerdo", reveló uno de los gerentes del bowling.