Heidi Klum quiere ser una vez más la reina de Halloween

E! News | Hace 3 años

 
Heidi Klum, Emmy Awards, 2013

Jason Merritt/Getty Images



La noche de brujas es definitivamente su noche...






Heidi Klum se ha ganado una gran reputación como anfitriona gracias a las ostentosas fiestas de Halloween que viene celebrando en Nueva York desde hace 14 años, pero en esta ocasión la súper modelo alemana está dispuesta a superarse una vez más con una fiesta terrorífica definida por la elaborada decoración y la temática del evento: Una casa de muñecas diabólicas.

Aunque queda un mes para que Heidi reciba a sus invitados en el exclusivo club nocturno Marquee de la Gran Manzana, la estrella de las pasarelas ya se encuentra afanada en la elaboración de su disfraz de Halloween. No obstante, Heidi ha preferido no ofrecer detalles todavía sobre el tipo de atuendo que lucirá en la fiesta para aumentar el suspenso entre sus expectantes fans.

"Ya comencé a confeccionar mi traje de Halloween. No les puedo decir de qué se trata, pero ya les advierto que va a ser genial. Empieza el Halloween de Heidi Klum", escribió la modelo en su cuenta de Twitter, un mensaje al que adjuntó una imagen que la retrata con su cara cubierta de escayola.

Mientras la polifacética estrella se dedica a consolidar su título de 'reina de Halloween' --como es conocida en los círculos sociales neoyorquinos-- algunos detalles de la espectacular celebración que llevará a cabo el próximo 31 de octubre ya han salido a la luz.

Como publica el diario The New York Post, Heidi ha contratado los servicios del famoso pinchadiscos DJ Questlove para amenizar la velada y ha confiado la tétrica decoración del local a la famosa firma Shutterfly, célebre por encargarse del diseño de establecimientos y fiestas privadas del jet set.

Ha pasado casi un año desde que Heidi Klum agasajara a sus invitados en el último de sus famosos eventos, pero la opinión pública todavía recuerda la exuberancia que destilaba la supermodelo en su atrevido y sensual atuendo de Cleopatra. Erigiéndose como la gran estrella de la fiesta, la maniquí demostró que su separación del cantante Seal --que tuvo lugar a principios de 2012-- no había logrado atenuar su faceta más extrovertida.