Lo que Toto Aguerrevere no tuiteó: EL MISS VENEZUELA A MEDIAS (BOREALES)

E! News | Hace 4 años

 
Toto Aguerrevere

Ilustración: Jefferson Quintana



El popular cronista relata lo que alcanzó a ver del magno evento de la belleza nacional...






Lección aprendida: tuitero que se respete no viaja el día del Miss Venezuela. Siete horas de retraso en el aeropuerto Charles de Gaulle, más nueve horas de vuelo después, prendí mi celular en la fila de inmigración en el aeropuerto de Maiquetía. "¿Dónde está @totoaguerrevere cuando Mirla Castellanos está vestida de Big Bird?" Maiquetía jamás se había portado tan bien conmigo. En cuarenta y cinco minutos ya estaba sentado en mi casa con el televisor prendido. En Venezuela, la Mano de Dios no es solo para menesteres del fútbol.

El Miss Venezuela este año fue diferente en todas sus aristas. Regresó al Poliedro de Caracas, tuvo más animadores que ministerios y por primera vez desde 1980 no contó con la presencia del mago de la televisión, Joaquín Riviera. Las expectativas eran altas, considerando que desde agosto venimos siguiendo a las 26 candidatas en el reality show Todo Por La Corona, el cual a partir de hoy pasa a llamarse para las Misses que no clasificaron, Todo Por La Hamburguesa.

Ya me había perdido el "¡Buenas Noches Poliedro!" de Maite, la bajada de Boris que entiendo superó cualquier bajada de Boris y a Stefanía Fernández luciendo un vestido plateado tan ancho que si prendía un ventilador más, podía cubrir el hueco en la capa de ozono. Llegué a mi casa justo a tiempo para el desfile de gala, donde la palabra "boreal" estuvo más presente que una liposucción en el concurso. Todavía no sé lo que es boreal, pero qué boreales la cantidad de boreal que utilizaron en los trapos de las Misses.

Le siguió a este segmente la magnífica actuación de Chino y Nacho donde estrenaron su nuevo tema Mi Chica Ideal. Un poco extraño que su chica ideal fuera una niñita en pijama, pero lo cierto es que el despliegue de la Orquesta Sinfónica de Juventudes, Francisco de Miranda, vestida de soldados y trompetistas le dio un buen toque al espectáculo. Algo así como un perreo navideño. Lo que me pareció interesante fueron los micrófonos de Los Makediches, en dorado y fucsia metálico. Aparentemente, la Organización Miss Venezuela decidió borealizar absolutamente todo este año.

Cerca de las once de la noche, cuando ya la niña en pijama casi consideró acostarse a dormir y utilizar el vestido de Maite Delgado como mosquitero, Mariangel Ruiz y Leonardo Villalobos anunciaron los premios otorgados a los diseñadores por sus vestidos. En esta parte me piqué, sentí que Osmel Sousa merecía una mención por su chaqueta de flores. A continuación, nombraron a las diez semi finalistas y pasamos a la sección de preguntas, o como a mi me gusta llamarla: "El Profesor Briceño le prende Una Vela a Todos los Santos".

Debo decir que con el pasar de los años, la espontaneidad del perdón y el permiso se han perdido. Las preguntas ya no son tanto una cuestión de un face to face como lo es un caletre bien aprendido. Ismael Cala (con un micrófono en el cachete que parecía una bocina de bicicleta) le preguntó a Miss Aragua: "¿Qué te hace perder la sonrisa?" La que muchos tuiteros pensaron ganaría, respondió: "Los nervios y la emoción que sienta en el momento". En mi opinión si decía "el desabastecimiento" se caía el Poliedro y hoy hubiéramos visto coronada a una muy honesta Miss Venezuela.

Merecido el triunfo de Miss Costa Oriental del Lago, una mujer que estudia dos carreras y que parece como si Dayana Mendoza se hubiera metido de incógnito a concursar nuevamente. Batacazo o no, la belleza de Migdalis Castellanos es innegable y espero con ansias verla en el Miss Universo 2014. Apartando desde ya la fecha porque ya aprendí que no se puede tuitear un concurso de belleza a medias.

Nota: Averiguar para el Miss Venezuela que viene qué significa a todas estas la palabra "boreal".

Toto Aguerevere |  @totoaguerrevere